Jacomo LA LECCIÓN -Y ahora escucha bien- atento. El Maestro era implacable, pues decía que también aprendía. y no quería maestros mediocres. -Respira, profundo- tranquilo. Sabes que la vida comienza con aire, se alimenta de aire y se va con el aire. -Recuerda lo aprendido- sin miedo. Si enfrentas la memoria evitas errores y encuentras valor. -Abre tu mente- imagina. Cierra esa puerta y serás prisionero en tu castillo. -¡Encontrarás el momento cuando la vida eras tú y podías levantar la frente y mirar a Dios a los ojos. -¡Cierra los ojos! – Y esos ojos se nublaron de angustia, decepción, vergüenza. El Maestro observó. era implacable, y una sonrisa sarcástica asoma en sus labios secos -Tranquilo...yo tampoco pude-