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  Estos dos poemarios son el trabajo de muchos pedazos de la vida del poeta Javier Hidalgo.
  Edurne Para sembrar primaveras de dulzura el silencio de tu boca quiero ser, para aliviar la soledad de tu tortura amapolas en tus labios quiero tejer Para abrigar la amistad más pura y dejarme por sus pétalos mecer. Cuando la noche sientas oscura habrá una estrella de mujer que vivirá contigo la fresca aventura de abrazar cada día el amanecer, y cuando sientas la más aterciopelada locura déjame entrar en tu más oscuro anochecer para sentir el resbalar de tus besos por los lugares más cálidos de mi piel
  María García Calvo ¡Y LA TÓXICA, ERA YO! Si, la tóxica era yo, que te buscaba, a pesar de tú indiferencia. La tóxica era yo, que me esforcé para ser suficiente para ti, pero a fin de cuentas, nadie es suficiente para tu vacío. La tóxica era yo, que rogaba, por caricias y besos La tóxica era yo, que me perdí infinidad de veces, solo para estar a tu altura. La tóxica era yo, que justificaba tus acciones, creyendo que así, me querrías un poco. Si, la tóxica era yo, pero ya reaccione, ya desperté, he comprendido, que fui yo, quien te dio el control de mi vida, fui yo quien te dejó entrar y seré yo, quien te olvide y té saque de mí, porque ya no seré la tóxica, ahora es mi turno, de poner la frente en alto y vestirme de orgullo.
  VIAJE A GRANADA Manuela G. Jara Llegué a Granada sabiendo que allí nunca me sentiré sola, aunque la compañía física esté ausente de cuerpos y presencias. En Granada siempre hay almas que me arropan al llegar… desde hace tanto tiempo. Regreso a mi casa, lo sé, fue mía hace años, siglos… lo sintió mi piel la primera vez que mis pies se posaron en esta tierra. Hay muchos lugares donde alojarse, pero mis pasos me llevaron ligeros con la alegría de saber el camino a casa, camino a mi Albaicín. Mis paseos por aquella ciudad amada me impregnan de vida, de perfumes propios y ajenos, mis oídos se llenan con la mezcla de idiomas conocidos en aquel pasado que no puedo ocultar a mi alma. Despertar, y tener la visión de la Alhambra allí en lo alto es un bendito privilegio. Dormiré con el recuerdo vivido de esa majestuosidad iluminada. En el Albaicín me siento plena. No quiero irme sin tener la certeza de que voy a volver, dicen que si dejas algo en algún lugar...
  Noemí En un lugar de las estrellas En un lugar donde las estrellas iluminan los caminos, donde la felicidad no se puede comprar, donde los besos adquieren el mayor de sus sentidos, en ese sitio donde es tan fácil soñar. En un país donde la ciencia no avanza, donde la justicia no entiende de razón, Donde por desgracia la enfermedad arrasa, pero en cada esquina una sonrisa te da una lección. En ese lugar dejé un trocito de mi corazón, que me recuerda el sentido que tiene la vida, en ese precioso país llamado Burkina, donde todas las tardes el cielo arde de pasión. Alli comprendí que los sueños no entienden de limites, vi como los niños juegaban a ser mayores, comprendí que los caminos no siempres los eliges, y que los caprichos son la menor de las preocupaciones. Ojalá pudierais mostrar al mundo que es sonreir en la adversidad, ojalá el mundo pudiera un dia aprender de vuestra humildad, que se abra ...
  JAVIER HIDALGO AY OTOÑO Ay Otoño que te alejas entre hojas secas y lentejuelas de brillantes gotas de rocío que tintinean en la niebla del hastio. Te alejas como dios, que abandonó su obra dejándonos el libre albedrío. Haciéndonos culpables de lo que fue su voluntad y su negro desvario. Ay otoño que te marchas entre enjambres de tristeza, lagrimas cardinales y agua mansa de los ríos. Si Dios no vuelve podríamos pensar que está muerto, enterrado en la acequia de ese imaginado huerto que los arcángeles dieron por ser cierto. ¿ acaso nos a mirado un tuerto ? Ay otoño que marchitas dejando piedras de trinita en las sendas y caminos para no perder la esperanza de tu triste belleza. Este dios que sembró la tierra de inmunda vileza, haciendo que el odio germinara entre frio alambre de espino, llenando de sangre nuestro destino. Ay otoño que te disuelves como la espuma de las olas en la fina arena de la costa que brilla con tu ...
  JAVIER HIDALGO VIAJE ETERNO Como una cascada del universo escribo pasmado estos versos entre risa y carcajada. A veces los giros de la vida te hacen dar la vuelta en unos brazos envuelta, y una revuelta de sentimientos. Después de un mar de lagrimas, se revuelven las ánimas a la llamada de las campanas y se levantan los muertos del purgatorio. Danzan los espectros en un baile perfecto huyendo del fuego eterno como un ejercito selecto. Las carcajadas retumban en la tierra y en el cielo, en los castillos construidos a base de puro hielo. Los cuerpos se estremecen colgados de las ramas de los cipreses al lado del cementerio. Nos burlamos de la vida en este camino en subida alcanzando con las manos el techo sabiendo que para la llegada aun nos queda un largo trecho. Es un viaje largo a veces con alegrías, otras con caldo amargo, pero siempre con las mentes frías. Cabalgamos al galope en un blanco corcel alado, y cu...